Javier Carmona

· Percusión - Batería ·


Todo empezó alrededor de 1977 en Madrid, escuchando la Música Clásica que mi madre ponía en casa día sí, día también. Mi afición por escuchar es uno de mis primeros recuerdos y me ha ido acompañando y formando toda mi vida. Ya en la adolescencia me atrapó totalmente cuando descubrí la Batería. Por fin podía participar en aquello que tanta satisfacción y compañía me daba.

 

Tras pasar por diferentes escuelas de Madrid (Total Percusión, Escuela de Música Creativa) conocí a uno de mis más importantes Maestros, el percusionista brasileño Fernando Marconi, que me enseñó que la Batería es un set de diferentes instrumentos de percusión y responde a una tradición muy antigua en la que cada instrumento tiene un valor crucial, por tanto hay que conocer esos instrumentos que luego se adaptarán a la Batería. Desde la Percusión Clásica hasta la Brasileña, Cubana, India o Afroamericana, todas responden a tradiciones muy ancestrales en las que el ritmo se usa como modulador de estados de conciencia y de tensión o relajación física y mental. Tan ancestral como el propio lenguaje hablado que también depende del ritmo para modular su expresión y significado, el ritmo es una herramienta fundamental para acercarse a la música de forma natural y sencilla.

 

Dada su variedad y su larga historia, me decidí a ampliar mis conocimientos sobre la Percusión, y por eso además de Madrid, también he cursado estudios de Percusión Latina y Afrocubana en el C.N.S.E.A. de La Habana y de Jazz y Sonic Arts en Middlesex University de Londres, ciudad en la que he vivido durante 7 años y en la que he desarrollado gran parte de mi carrera más cercana al Jazz, Free Jazz, Improvisación Libre y Música Experimental.

Desde que empecé a trabajar en Inglaterra he podido también tocar con músicos de todo el mundo y viajar a Festivales de gran parte de Europa y Brasil.

 

Como músico muy implicado en el valor de la improvisación y la creatividad, creo en una manera de enseñar música que ayude al estudiante a explotar sus habilidades de manera que su propia expresividad siempre vaya por delante del puro movimiento mecánico que, aunque muy necesario, puede acabar resultando muy limitados y frustrante al alumno si su maestro no sabe transmitirle que el virtuosismo técnico es tan solo una herramienta más para llegar a la expresión personal.

Una de mis actividades docentes son los talleres de improvisación libre, que he realizado tanto para alumnos de Universidades y Conservatorios en Inglaterra, Brasil, Polonia y España como para profesores de Conservatorio en Málaga. Una forma de entender la música y su práctica muy distinta a la tradicional, pero que cada vez tiene más demanda en muy distintos países como parte importante de la Educación Musical, y que ofrece herramientas muy accesibles a músicos y principiantes para evolucionar su dominio del instrumento, su escucha y su creatividad.